hace 7 años - INTERNACIONALES
Tiempo de lectura: 2 minutos, 29 segundosEl primer menor saldrá unas once horas después del inicio. La operación durará entre tres y cuatro días, dependiendo de las condiciones climáticas
La operación para rescatar a los niños atrapados en una cueva de Tailandia desde hace un par de semanas se ha iniciado este domingo por la amenaza de las lluvias torrenciales que llegarían con el monzón y que dificultarían aún más un rescate.
La operación sacará a los niños uno a uno y durará entre tres y cuatro días, dependiendo de las condiciones climáticas. El plan implicará que salgan buceando en algunos tramos, acompañados de profesionales, aunque gran parte del recorrido se podrá hacer a pie tras días de drenar agua del interior.
“Hemos estado esperando hasta el momento exacto para comenzar la evacuación. Está todo preparado para garantizar el éxito de la misión”, declaró en rueda de prensa Narongsak Ossottanakorn, portavoz oficial de las operaciones.
La salida del primer rescatado llevará varias horas, al menos once desde el arranque de la operación, lo que se traduce en torno a las cinco o seis de la tarde de España. Tanto los doce menores, de entre 11 y 16 años y parte de un equipo de fútbol, como su entrenador, de 26 años, están “muy listos” para el rescate. Se les ha informado de cómo será el operativo y se los ha preparado psicológicamente. “Están listos para afrontar todos los desafíos”, planteaba el portavoz.
En cada viaje a la gruta los buceadores tendrán que atravesar unos 1,7 kilómetros de estrechos pasadizos entre visibilidad nula y corrientes de agua. Serán once horas para hacer el camino de ida y vuelta, entre llegar hasta los menores y volver para salir de la cueva. En total, en la operación intervendrán 13 buceadores extranjeros y otros cinco de la Marina tailandesa. Dos buceadores acompañarán a cada uno de los menores durante la extracción.
Uno de los supervisores de la misión reconoció en días anteriores que la opción de rescatar a los menores buceando es la más arriesgada, pero la reducción del nivel de agua y un clima favorable en las últimas jornadas ha abierto una ventana para la evacuación que se debe aprovechar antes de que vuelva a llover.
Una subida del nivel del agua por las lluvias del monzón, unidas a una caída del oxígeno en la cueva, han obligado a acelerar todos los preparativos. Las lluvias podrían hacer que el terreno elevado y seco en el que se encuentran los menores y su entrenador se reduzca a mínimos.
En todo caso, las propias familias de los menores han dado su visto bueno al plan que se ha decidido.
08-07-18 Fuente y foto: EL TRIBUNO
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