INVESTIGACIÓN:Depravado, preso por embarazar a dos hermanastras y atacar a sobrina de 8 años

hace 10 años - POLICIALES

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Lo dispuso el juez Torrelio, tras recibir la denuncia de las hermanas. Relataron que padecieron vejaciones sexuales por años. Y rompieron el silencio, ya que atacó a una sobrinita de 8 años.


 La Justicia detuvo a un sujeto, cuyas dos hermanastras denunciaron, atribuyéndole la paternidad de dos hijos y años de reiteradas vejaciones sexuales.

La macabra historia se sitúa en una zona rural del departamento Copo, donde crecieron varios hermanos de madre. Según las denuncias de dos mujeres; de niñas convivieron con el hermanastro.

Un día, el adolescente habría dejado de lado el vínculo sanguíneo que lo unía con las niñas.

Al poco tiempo, habría comenzado a manosear a una de ellas; sin nada que lo detenga, una noche se metió a la pieza de la menor y la violó.

Por fuerza de la violencia, palizas mediante, en meses convirtió a la menor en su esclava sexual.

Ésta nada podía hacer para evitar las vejaciones del hermanastro, potenciado por adultos ausentes y un hogar enclavado en una zona inhóspita.

Jamás la niña confió a la hermana lo que le hacía el hermanastro llevándola al monte.

Lo triste de sendas historias es que la otra niña también recibía idéntico "trato" y su dolor era acallado, obvio, con palizas.

Durante años, las dos hermanas han sido ultrajadas por el hermanastro, más aun humilladas cuando volvía borracho a la casa.

Adolescentes, ambas quedaron embarazadas; nadie preguntó por la identidad del padre y las dos se convirtieron en madres.

La procesión marchaba por dentro. Criaron a sus hijos, teniendo cerca al hermanastro, erigido en tío y, a la vez, padre oculto.

Pasaron los años; se pusieron de novias y fueron a vivir a otros hogares.

Hasta entonces, las chicas confiaron entre sí, el terrible secreto, pero asumían que nada podían hacer.

Jamás manifestaron a nadie que el hermanastro les había robado la inocencia, conminándolas a callarse la boca, o bien las expulsaría de la casa.

Muy en su interior, se intuye, el silencio fue sepulcral, ya que algunos integrantes de la familia conocían el trasfondo morboso que subyacía por dentro.

Y tal vez, erróneamente, juzgaron que ellas consentían las aberrantes prácticas del personaje.

Fuente y Foto: EL LIBERAL 


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