hace 9 años - POLICIALES
Tiempo de lectura: 2 minutos, 42 segundosSAENZ PEÑA (Agencia) – La Cámara Primera en lo Criminal Nº 1 de esta ciudad pronunció duras condenas contra los policías implicados en la muerte de Víctor Cindric ocurrido luego de haber permanecido detenido en la comisaría de la localidad de Tres Isletas.
El fallo del camarista Rodolfo Lineras, que tuvo a su cargo la sala unipersonal que tramitó el proceso, fue condenatorio en todos los casos para quienes se encontraban imputados. La pena más dura, prisión perpetua por encontrarlos coautores del delito de “Tortura seguida de muerte” recayó en los policías Héctor Méndez, Ernesto Catalino López, Diego Gallardo y Alfredo Dorado sobre quien además se determinó su inhabilitación personal por el mismo tiempo de la condena.
En los casos de Alfredo Toledo y Natalio Struciat se los encontró penalmente responsables de “Encubrimiento agravado” aplicándoseles penas de 5 y 4años respectivamente, manteniéndoseles la libertad hasta tanto la sentencia quede firme y pueda ser de aplicación efectiva. A estos integrantes de la fuerza policial también les cabe la inhabilitación por el mismo tiempo de la condena incluida la de ejercer la función policial.
Tras la lectura, los abogados defensores de los imputados mostraron disconformidad por la calificación y penas y adelantaron que esperan conocer los fundamentos, solo se leyó la parte resolutiva, y adelantaron que presentarán recursos en casación para intentar la condena de sus asistidos.
Satisfacción de la querella
El Comité de Prevención de la Tortura celebró el fallo y lo calificó de histórico.
Los alegatos y pedidos de condenas de las partes querellantes fueron decisivos para lograr la sentencia. El pedido de la fiscal de Derechos, Silvia Slusar, fue de la máxima pena para los imputados, como también el del abogado de la familia Cindrich, Oscar Trojan, y el de la fiscal de Cámara, María Rosa Osiscka.
El alegato del Comité de Prevención de la Tortura, representado por Silvina Amalia Canteros, Paulo Pereyra y Roberto Sotelo, fue una síntesis y análisis de la figura “tortura seguida de muerte”. La doctora Canteros expresó que “la tortura es un acto antijurídico y que la muerte por tortura es un proceso, por eso la víctima la padece y la sufre y eso conlleva a un trauma. La tortura es de carácter “extremo” por lo tanto no es lo mismo infringir tortura a un niño, a un adolescente, a un adulto, a un anciano o una mujer. En este caso, Cindrich era un adolescente de 18 años. Los delitos de tortura seguida de muerte, apremios o vejaciones no están al mismo nivel de los delitos comunes, porque conllevan un mayor disvalor legal. Son considerados crímenes de Estado. No se debe admitir que funcionarios policiales tengan estas conductas que desacreditan la vida y degradan a las propias instituciones del Estado”, concluyó.
El caso
Víctor Cindrich tenía 18 años. El fallo condenatorio confirmó que los policías que lo tenían bajo custodia lo sometieron a los tormentos que provocaron su muerte.
La muerte del joven Cindric caló hondo en la comunidad de la localidad cabecera del departamento Maipú ya que lo que en principio parecía una muerte de características naturales finalmente terminó derivando en una muerte violenta.
La autopsia practicada al cuerpo de la víctima al ser examinado por el forense de la localidad de Castelli Hugo Banegas tras su deceso en el Hospital “Jorge Vázquez” de la localidad de Tres Isletas hacia donde había sido llevado para ser asistido, concluyó en que la víctima “traumatismo craneoencefálico debido a una hemorragia cerebral”.
En síntesis, tras la intervención policial por un inconveniente barrial, Cindric de 18 años fue llevado a la comisaría de esa localidad y tras permanecer unos minutos allí sufrió una descompensación por la que fue llevado al nosocomio donde momentos después falleció.
11-03-17. Fuente y Foto. Diario Norte
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