hace 9 años - POLICIALES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 19 segundosLa víctima vivía en el paraje La Castaña. Sus verdugos lo engañaron, pidiéndole ayuda para su motocicleta.
Dos amigos son juzgados, sospechados de asesinar a un anciano con una viga de cemento y a hachazos; y al contemplarlo agonizante, fue arrojado a un chiquero y acabó devorado por los chanchos en el departamento Quebrachos.
La víctima resultó Lucio Arnaldo Farías, de 70 años, muerto en noviembre de 2012 en paraje La Castaña.
Los acusados son Gustavo Javier Escalada y Rito Fabián Cejas, quienes se habrían alzado con un botín de $ 3.000, un reloj y otros objetos.
De acuerdo a la investigación, el dúo fingió haber pinchado con su moto.
Llegaron a la casa de la víctima y pidieron ayuda.
Sorpresa y traición
Mientras Farías inflaba la cubierta, uno lo habría golpeado en la cabeza con una viga de cemento.
Después, tomaron un hacha y le asestaron heridas mortales.
Ambas armas arrojaron al techo de la casa.
No conformes, asumieron que no estaban libres de riesgo. Entonces, tomaron el cuerpo y lo arrojaron al chiquero.
Los chanchos terminaron devorándose a su propio dueño, se supo.
Varios largos días el crimen permaneció impune; primero se hallaron huesitos en el chiquero y la ciencia confirmó la identidad.
Los sospechosos
Semanas después, la policía llegó a Escalada, ya que conocía a la víctima y los vecinos intuían que éste se tentó porque Farías era jubilado y vivía solo.
A horas de ser interrogado, Escalada habría reconocido el hecho y deslizó que su socio fue Cejas.
Cayeron los policías en la casa del aludido y descubrieron bienes de Farías.
Una tarjeta de banco, un arma y otros objetos que terminó comprometiéndolos en escasos días.
Agobiados por las pruebas, los personajes no tuvieron otra salida que reconocer haber asesinado al septuagenario.
07-02-17. fuente y foto. El Liberal
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